28 de mayo de 2015

Las hormigas: ¿plagas o enemigos naturales de plagas?

Atta insularis (Bibijagua) Foto: D. Lambert
Las hormigas constituyen un grupo de himenópteros sociales de gran diversidad, tanto taxonómica como funcional, y se ha considerado que su éxito biológico se debe a que fueron los primeros insectos sociales con hábitos depredadores que ocuparon el suelo. Son insectos termófilos y su distribución geográfica está influenciada por las condiciones de temperatura y humedad; se ha comprobado que la mayoría de las especies buscan alimento a temperaturas superiores a los 10° C y disminuyen o cesa su actividad por encima de los 40° C. Dadas su diversidad y biomasa, no sorprende que las hormigas tengan gran importancia en el funcionamiento de los ecosistemas, donde brindan servicios ecológicos, debido a que utilizan diversos estratos de nidificación, tienen un amplio espectro de alimentación y se asocian con numerosas especies de plantas y animales. Desempeñan funciones muy importantes como depredadoras, herbí- voras o detritívoras, y participan en los procesos físicoquímicos del suelo, así como en la descomposición y el reciclaje de nutrientes. En los sistemas agrícolas constituyen los insectos con mayor diversidad específica y ecológica en las latitudes tropicales, al representar alrededor del 15% de la biomasa animal total y desempeñar funciones importantes en todas las regiones, siendo uno de los grupos más abundantes y diversos, solo superados, en algunos ecosistemas, por las termitas.

Las hormigas como enemigos naturales de insectos fitófagos 

Debido a su carácter eminentemente depredador, las hormigas son importantes reguladoras de las poblaciones de insectos en plantas cultivadas y en el suelo, por lo que pueden utilizarse en el control biológico de plagas. Así, el uso de hormigas como agentes de control biológico ha sido una antigua tradición en China y en Vietnam, donde desde hace aproximadamente 3.000 años, poblaciones de la hormiga tejedora Oecophylla smaragdina Fab., se manipulan para la regulación de Tessarotoma papillosa Drury en los cítricos e incluso llegan a comercializarse en las ferias populares. En países neotropicales (América tropical y subtropical) se han detectado varias especies que actúan como depredadores del picudo del plátano (Cosmopolites sordidus Germar) y el tetuán del boniato (Cylas formicarius Fab.), entre las que se encuentran T. bicarinatum, P. megacephala en Cuba, y Camponotus sp. en Colombia. Por ejemplo, en Cuba desde hace más de 15 años los agricultores fomentan y manejan exitosamente reservorios de estas hormigas para el control biológico del tetúan del boniato y el picudo negro del plátano.

Consultado en: LEISA revista de agroecología | Vol. 28, n. 1 | Mayo 2012